La osteoartritis representa hoy una de las mayores causas de discapacidad en Estados Unidos. Nuevas terapias consiguieron avances en la regeneración biológica de los tejidos, en lugar de las prótesis de metal y plástico, según informa la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados para la Salud (ARPA-H).
Los tratamientos se concentraron en sus efectos en la rodilla, aunque los investigadores creen que las soluciones podrían aplicarse, con el tiempo, a cualquier articulación afectada por la enfermedad. La osteoartritis afecta a 32 millones de personas y genera un gasto anual superior a los 132.000 millones de dólares para el sistema de salud.
Ante este escenario, ARPA-H impulsa un cambio de paradigma mediante el programa Nitro, cuyo objetivo central es que las articulaciones dañadas recuperen su funcionamiento natural.
Tres terapias en progreso
El programa ya alcanzó hitos preclínicos significativos en modelos animales, con equipos de investigadores en las universidades de Duke, Colorado Boulder y Columbia.
- Universidad de Duke (Dr. Benjamin Alman): desarrollo de fármacos inyectables de liberación prolongada que estimulan la regeneración ósea y del cartílago.
- Universidad de Colorado Boulder (Stephanie Bryant): un sistema de administración de partículas que libera fármacos regenerativos durante meses. Los resultados en conejos mostraron una recuperación total de las rodillas en apenas dos meses.
- Universidad de Columbia (Clark Hung y Nadeen Chahine): la propuesta más ambiciosa es una rodilla humana viva impresa en 3D. El andamio biodegradable, infundido con células madre, permite que el cuerpo reemplace el material sintético por tejido natural.
El Dr. Scott Rodeo, del Hospital for Special Surgery de Nueva York, calificó estos avances como "enormemente prometedores". "Los tratamientos actuales solo modifican los síntomas, mientras que esta propuesta representa un cambio de paradigma científico".
Próximos pasos
El protocolo de ARPA-H exige que los ensayos clínicos comiencen en los próximos 18 meses. El programa establece además que la mitad de los participantes sean mujeres y que se incluya a comunidades nativas, asegurando que la medicina regenerativa alcance a las poblaciones más afectadas.
Si los tratamientos obtienen aprobación, los contratos dictan que su costo no exceda el 25 por ciento del estándar de atención vigente, garantizando así el acceso equitativo.
Fuente: Bienestar - La Nación.com